miércoles, 10 de marzo de 2021

USO DE BIOCOMBUSTIBLES EN ARGENTINA,

 

Ciencia y Educación, 18 de Diciembre de 2008

Biocombustibles en Argentina

 

La producción de biocombustibles crece de manera sostenida a partir de la actividad de numerosas empresas. Argentina podría demandar hacia 2010 unos 600.000 metros cúbicos de biodiesel y 250.000 metros cúbicos de etanol.

Los biocombustibles se producen orgánicamente y a diferencia de los combustibles fósiles son una fuente de energía renovable.

Los biocombustibles provienen de la biomasa: materia orgánica originada en un proceso biológico, espontáneo o provocado, utilizable como fuente de energía.

Para la obtención de los biocombustibles se pueden utilizar especies de uso agrícola tales como el maíz o la mandioca, ricas en carbohidratos, o plantas oleaginosas como la soja, girasol y palmas. También se pueden emplear especies forestales como el eucalipto y los pinos.

Al utilizar estos materiales se reduce el CO2 (dióxido de carbono) que es enviado a la atmosfera terrestre ya que estos materiales van absorbiendo el C02 a medida que se van desarrollando, mientras que emiten una cantidad similar que los combustibles convencionales en el momento de la combustión.

En Europa, Argentina y Estados Unidos ha surgido diversa normativa que exige a los proveedores mezclar biocombustibles hasta un nivel determinado. Generalmente los biocombustibles se mezclan con otros combustibles en cantidades que varían del 5 al 10%

viernes, 8 de noviembre de 2019

beneficios de la eficiencia energética


Beneficios
Desde el punto de vista de un consumidor de energía, la motivación principal de la eficiencia energética a menudo es simplemente ahorrar dinero al reducir el costo de la compra de energía.
Desde el punto de vista de la política energética, ha habido una larga tendencia en un reconocimiento más amplio de la eficiencia energética como el "primer combustible", es decir, la capacidad de reemplazar o evitar el consumo de combustibles reales. De hecho se ha calculado internacionalmente que países que aplicaron medidas de eficiencia energética entre los años 1974-2010, han logrado mas ahorro de energía que el consumo de cualquier combustible en particular, incluido el petróleo, el carbón y el gas natural.
Además, hace tiempo que se reconoce que la eficiencia energética aporta otros beneficios adicionales a la reducción del consumo de energía. Algunas estimaciones del valor de estos otros beneficios, a menudo denominados beneficios múltiples, beneficios complementarios, beneficios complementarios o beneficios no energéticos, han puesto su valor total aún más alto que el de los beneficios energéticos directos.  ​ Estos múltiples beneficios de la eficiencia energética incluyen cosas como la reducción del impacto del cambio climático, la reducción de la contaminación del aire y la mejora de la salud, la mejora de las condiciones interiores, la mejora de la seguridad energética y la reducción del riesgo de precios para los consumidores de energía.
Se han desarrollado métodos para calcular el valor monetario de estos múltiples beneficios, que incluyen, por ejemplo, el método experimental de elección para mejoras que tienen un componente subjetivo (como la estética o la comodidad) y el método para la reducción del riesgo de precio. ​ Cuando se incluye en el análisis, se puede demostrar que el beneficio económico de las inversiones en eficiencia energética es significativamente mayor que simplemente el valor de la energía ahorrada.
Argentina
En el año 2016, el Instituto Argentino de Normalización y Certificación, aprobó la Norma IRAM 11900 "Etiqueta de eficiencia energética de calefacción para edificios". La citada norma establece una metodología simplificada para el cálculo del nivel de eficiencia energética de la envolvente de los edificios susceptibles de ser calefaccionados. Los resultados son expuestos en una etiqueta, similar a la utilizada para calificar la eficiencia energética de artefactos domésticos (refrigeradores, lavarropas, lámparas, etc.) La eficiencia térmica de la envolvente está directamente relacionada con la transmitancia térmica de los materiales que forman la envolvente del edificio. La norma establece 8 niveles de eficiencia térmica de la envolvente, desde la "A- verde" con la eficiencia más optima a la "H- marrón " menos eficiente. La clase se determina mediante el cálculo de la variación media ponderada de temperatura, entre la superficie interior de cada componente de la envolvente y la temperatura interior de diseño (20 °C)

desarrollo sustentable


Significado de Desarrollo sustentable
Qué es Desarrollo sustentable:
Como desarrollo sustentable o desarrollo sostenible denominamos al concepto que involucra una serie de medidas encaminadas a la administración eficiente y responsable de los recursos naturales por parte del ser humano para la preservación del equilibrio ecológico.
Como tal, el concepto de desarrollo sustentable más citado es aquel elaborado en el Informe Brundtland (1987) por la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo para la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Allí se explica que el desarrollo sustentable implica “satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades”.
En este sentido, el desarrollo sustentable es una evolución del antiguo concepto de desarrollo, pues no solo contempla el progreso económico y material, sino que lo plantea en equilibrio con el bienestar social y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales. De este modo, concilia los tres ejes fundamentales de la sustentabilidad: lo económico, lo ecológico y lo social.
Su objetivo último es alcanzar cierto nivel de progreso material sin por ello comprometer el medio ambiente, los recursos naturales, o la calidad de vida de los seres humanos y demás especies del planeta.
No obstante, la implementación de un programa de desarrollo sustentable depende en gran medida de la voluntad de los gobiernos para formular una serie de políticas públicas que favorezcan y faciliten la concientización y participación de la ciudadanía y las empresas en temas como la prevención de la contaminación del medio ambiente, el ahorro de los recursos energéticos y el empleo de energías renovables, entre muchos otros.




jueves, 27 de septiembre de 2018


PRODUCCIÓN ARTESANAL E INDUSTRIAL

Los grandes cambios en los modos de producción

ETAPA PREINDUSTRIAL
SIGLO XVIII – XIX
SIGLO XX  - XXI
Fuentes de energía simples: fuerza humana y de los animales.
La industria era precaria usaban agua y viento como fuentes de energía.
La familia era la unidad de producción y consumo. Las tareas eran diversas y artesanales.
Aparecen los gremios de artesanos.
Los trabajos eran manuales ayudados con herramientas simples.
La producción era reducida para un mercado pequeño con alto poder adquisitivo.
Predominaba la agricultura, llevada a cabo en forma deficiente.
La producción de bienes era compleja por la tecnología precaria.
La población era diezmada por epidemias y guerras.

La introducción de la máquina de vapor inició una etapa de inventos que revolucionaron al mundo.
Las máquinas utilizaban fuentes de energía no renovables como el carbón.
El alto costo de las máquinas hizo necesaria la concentración de los trabajadores en los lugares de producción. Como consecuencia se genera una migración de campesinos a las ciudades convirtiéndose en obreros de grandes fábricas.
El trabajo manual era ayudado por máquinas.
Se produce una división del trabajo, incipiente pero no en serie.
El trabajo era pesado y rutinario en condiciones duras.
Los trabajadores no tomaban ninguna decisión con respecto a sus tareas.
Aparece la fábrica, cuya característica principal era el trabajo de las máquinas, con concentración obrera y división del trabajo (cada obrero hacía una parte del, desconociendo la totalidad del proceso) Aparece el Taylorismo (1856 – 1915) en la misma no se le pide al obrero que piense o razone sino que opere al mismo ritmo y de la manera prefijada en las normas de trabajo para lograr la máxima eficiencia.
Crecimiento demográfico gracias al desarrollo de la ciencia que permitió mejorar la salud de la población, mayor población implicaba mayor demanda de materias primas y un mayor mercado consumidor.
Aparece la producción en serie, con una reducción de costos de los productos y un trabajo más especializado y sincronizado. Aumentan los salarios y por lo tanto la demanda de bienes.
Luego de la segunda guerra mundial los cambios son muy rápidos debido al acelerado avance tecnológico y científico que es consecuencia del desarrollo de las comunicaciones y el transporte.
Se desarrolla el sector de servicios.
Se utilizan nuevas fuentes de energía renovable preservando los recursos naturales.



martes, 4 de septiembre de 2018


Frederick Taylor 1856-1915.
El taylorismo, denominado así por el estadounidense Frederick Winslow Taylor, y relativo a la organización del trabajo, se refiere a la división de las distintas tareas del proceso de producción. Este fue un nuevo método de organización industrial, cuyo fin era aumentar la productividad y evitar el control que el obrero podía tener en los tiempos de producción.
Principios de la organización científica
Taylor elaboró un sistema de organización racional del trabajo, ampliamente expuesto en su obra Principles of Scientific Management (1912), en un planteamiento integral que luego fue conocido como “taylorismo”. Se basa en la aplicación de métodos científicos de orientación positivista y mecanicista al estudio de la relación entre el obrero y las técnicas modernas de producción industrial, con el fin de maximizar la eficiencia de la mano de obra y de las máquinas y herramientas, mediante la división sistemática de las tareas, la organización racional del trabajo en sus secuencias y procesos, y el cronometraje de las operaciones, más un sistema de motivación mediante el pago de primas al rendimiento, suprimiendo toda improvisación en la actividad industrial.
Frederick W. Taylor intentó eliminar por completo los movimientos innecesarios de los obreros con el deseo de aprovechar al máximo el potencial productivo de la industria. Hizo un estudio con el objetivo de eliminar los movimientos inútiles y establecer por medio de cronómetros el tiempo necesario para realizar cada tarea específica.
La organización científica del trabajo en la revolución industrial
Al taylorismo como método de trabajo, aplicado a la revolución industrial, siguiendo las ideas de Frederick Winslow Taylor, se le denominó organización científica del trabajo o gestión científica del trabajo, entendida como forma de dirección que asigna al proceso laboral los principios básicos del método científico, indicando así el modo más óptimo de llevar a cabo un trabajo y repartiendo las ganancias con los trabajadores. Se basa en la división del trabajo en dirección y trabajadores, la subdivisión de las tareas en otras más simples y en la remuneración del trabajador según el rendimiento.
El sistema de Taylor bajó los costos de producción porque se tenían que pagar menos salarios, las empresas incluso llegaron a pagar menos dinero por cada pieza para que los obreros se diesen más prisa. Para que este sistema funcionase correctamente era imprescindible que los trabajadores estuvieran supervisados y así surgió un grupo especial de empleados, que se encargaba de la supervisión, organización y dirección del trabajo. Este proceso se enmarcó en una época (fines del siglo XIX) de expansión acelerada de los mercados que llevó al proceso de colonialismo, que terminó su cruzada frenética en tragedia a través de las guerras mundiales. Su obsesión por el tiempo productivo lo llevó a trabajar el concepto de cronómetro en el proceso productivo, idea que superaría a la de taller, propia de la primera fase de la Revolución Industrial.
La organización del trabajo taylorista transformó a la industria en los siguientes sentidos:
·  Aumento de la destreza del obrero a través de la especialización y el conocimiento técnico.
·  Mayor control de tiempo en la planta, lo que significaba mayor acumulación de capital.
·  Idea inicial del individualismo técnico y la mecanización del rol.
·  Estudio científico de movimientos y tiempo productivo.
·  La división del trabajo planteada por Taylor efectivamente reduce los costos y reorganiza científicamente el trabajo, pero encuentra un rechazo creciente del proletariado, elemento que sumado a la crisis de expansión estructural de mercado (por velocidad de circulación de la mercancía) lo llevaría a una reformulación práctica en el siglo XX que es la idea de fordismo.
Según el propio Taylor, las etapas para poner en funcionamiento su sistema de organización del trabajo eran las siguientes:
·  1. Hallar diez o quince obreros (si es posible en distintas empresas y de distintas regiones) que sean particularmente hábiles en la ejecución del trabajo por analizar.
·  2. Definir la serie exacta de movimientos elementales que cada uno de los obreros lleva a cabo para ejecutar el trabajo analizado, así como los útiles y materiales que emplea.
·  3. Determinar con un cronómetro el tiempo necesario para realizar cada uno de estos movimientos elementales y elegir el modo más simple de ejecución.
·  4. Eliminar todos los movimientos mal concebidos, los lentos o inútiles.
·  5. Tras haber suprimido así todos los movimientos inútiles, reunir en una secuencia los movimientos más rápidos y los que permiten emplear mejor los materiales más útiles.
La aplicación del sistema de Taylor provocó una baja en los costos de producción porque significó una reducción de los salarios. Para estimular a los obreros a incrementar la producción, muchas empresas disminuyeron el salario pagado por cada pieza. Hacia 1912 y 1913 se produjeron numerosas huelgas en contra de la utilización del sistema de Taylor.
Quedaba atrás, definitivamente, la época en que el artesano podía decidir cuánto tiempo le dedicaba a producir una pieza, según su propio criterio de calidad. Ahora, el ritmo de trabajo y el control del tiempo de las tareas del trabajador estaban sujetos a las necesidades de la competencia en el mercado.
Los principales puntos del modelo de organización de Taylor fueron determinar científicamente trabajo estándar, crear una revolución mental y un trabajador funcional. A finales del s. XIX, principios del XX nos encontramos dos esferas sociales diferenciadas: el campo y la fábrica. Hay una tendencia a la mayor división social del trabajo: tareas cada vez más simples, parcelación progresiva de las tareas. Los fines del modelo consistían en aumentar la productividad, consiguiendo más por menos, cuestión que desemboca en la descualificación de los obreros. Con la división del trabajo se eliminan costos y el trabajo artesanal, se consigue que el conocimiento pase a los ingenieros, los oficios dejan de tener la posición preferente y negociadora que tenían hasta el momento, así el trabajador pierde ese poder negociador como resultado de la conversión a tareas simples. La fragmentación del trabajo produce una descualificación al destruirse los antiguos oficios, fragmentándolos y descomponiéndolos, aumentando la eficiencia y bajando los costos ya que al trabajador que lleva a cabo tareas simples se le paga menos. Este sistema conlleva un problema: el monopolio del conocimiento, interés en que ese conocimiento no trascienda para así lograr mantener aquél régimen.


FORDISMO


Fordismo

El término fordismo se refiere al modo de producción en cadena que llevó a la práctica Henry Ford; fabricante de automóviles de Estados Unidos. Este sistema comenzó con la producción del primer automóvil a partir de 1908- con una combinación y organización general del trabajo altamente especializada y reglamentada a través de cadenas de montaje, maquinaria especializada, salarios más elevados y un número elevado de trabajadores en plantilla y fue utilizado posteriormente en forma extensiva en la industria de numerosos países, hasta la década de los 70 del siglo XX (cuando fue reemplazada por el Toyotismo). El fordismo como modelo de producción resulta rentable siempre que el producto pueda venderse a un precio relativamente bajo en relación a los salarios promedio, generalmente en una economía desarrollada.
Origen y desarrollo del fordismo
El fordismo apareció en el siglo XX promoviendo la especialización, la transformación del esquema industrial y la reducción de costos. La diferencia que tiene con el taylorismo, es que ésta innovación no se logró principalmente a costa del trabajador sino a través de una estrategia de expansión del mercado. La razón es que si hay mayor volumen de unidades de un producto cualquiera (debido a la tecnología de ensamblaje) y su costo es reducido (por la razón tiempo/ejecución) habrá un excedente de lo producido que superara numéricamente la capacidad de consumo de la élite, tradicional y única consumidora de tecnologías con anterioridad.
Aparece un obrero especializado con un status mayor al proletariado de la industrialización y también surge la clase media del modelo norteamericano que se transformará en la cara visible del arquetipo del american way. Pero el sistema excluye el control de tiempo de producción por parte de la clase obrera, como solía ocurrir cuando el obrero además de poseer la fuerza de trabajo, poseía los conocimientos necesarios para realizar su trabajo de forma autónoma, de esta manera el capitalista quedaba fuera de los tiempos de producción.
El fordismo (con ayuda anterior del taylorismo) llega para romper con ese monopolio del trabajo, por un trabajo alienante con características que llevan al obrero a perder ese "monopolio" y por ende perder el control de los tiempos de producción. Además antes de esta nueva clase trabajadora, los obreros estaban sindicalizados, lo cual les brindaba un respaldo frente a la opresión capitalista, esta forma de agrupamiento llegó a Estados Unidos a través de la primera oleada de inmigrantes europeos, fuertemente ligados al trabajo de los artesanos y gremios de trabajadores.
La idea de sumar la producción en cadena a la producción de mercancías no sólo significó las transformaciones sociales y culturales que podemos resumir en la idea de cultura de masas o masas media. Como prototipo se puede hablar de la creación de automóviles en serie, de la expansión interclasista del consumo que deviene en nuevos estímulos y códigos culturales mediados por el capital.
También hay que advertir que el modelo madura bajo el esquema económico del keynesianismo (que lleva al Estado de bienestar) lo que promueve un protagonismo histórico de las clases subordinadas y el amarre del capital a consideraciones sociales y de clase. Influido todo esto por el ascenso de los socialismos reales y el miedo a su expansión global por parte del liberalismo capitalista.
En resumen, podemos contar como elementos centrales del modelo fordista:
  • Aumento de la división del trabajo.
  • Profundización del control de los tiempos productivos del obrero (vinculación tiempo/ejecución).
  • Reducción de costos y aumento de la circulación de la mercancía (expansión interclasista de mercado) e interés en el aumento del poder adquisitivo de los asalariados (clases subalternas a la élite).
  • Políticas de acuerdo entre obreros organizados (sindicato) y el capitalista.
  • Producción en serie
El fordismo en la literatura
Aldous Huxley, en su obra Un mundo feliz, satiriza al fordismo al referirse a la producción de niños mediante la fecundación in vitro y la clonación en una especie de cadena de montaje que incluía la instrucción de los seres humanos desde su principio embrionario. En esta obra de ficción, la cual transcurre en "el siglo VII d.F. (después de Ford)" los personajes reconocen a Henry Ford como el referente espiritual supremo, el equivalente a Jesucristo (quien en la obra es sólo otro más de los antiguos dioses). La obra está repleta de frases en donde la palabra "Ford" reemplaza a lo que en vida real se utiliza como Dios. Por ejemplo: "¡Por Ford!", "¡Ford! Eso es increíble", o "Su Fordería" para referirse a las eminencias.
El keynesianismo dirigió al fordismo hacia acuerdos sociales que permitieran un mayor nivel en la calidad de vida en la población históricamente diezmada y esclavizada. Para esto el Estado generó una serie de mecanismos e intervino activamente en la economía, redistribuyendo parte de las ganancias. Sin embargo, los trabajadores no agrupados siguieron estando fuertemente excluidos, sobre todo en los países subdesarrollados. En América Latina este proceso se conoció como I.S.I. (Industrialización por sustitución de importaciones) y fue el proyecto industrial que intentó el subcontinente para lograr despegar de su condición periférica. Los países que lograron desarrollar con relativo éxito este proceso fueron Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México y [[Cuando el sistema económico keynesiano y el sistema productivo fordista dan cuenta de un agotamiento estructural en los años 70, las miradas en la producción industrial comienzan a girar al modelo japonés (toyotismo); modelo que permitió llevar a la industria japonesa del subdesarrollo a la categoría de potencia mundial en sólo décadas. La crisis mundial del mercado del petróleo en 1973 advierte la caída del modelo de bienestar (o keynesiano en otras regiones más liberales) lo que se hará mundialmente efectivo ocho años después con el proyecto neoliberal global impulsado por Estados Unidos e Inglaterra a principios de la década de los 80


jueves, 2 de agosto de 2018

Marketing para el detalle


Unilever y Procter cuidan bajo siete llaves sus estudios de consumo. Cada punto de mercado que se gana vale decenas de millones.


VALENTINA ALVAREZ
Que sea más cremoso, pero menos dulce; que la cobertura de chocolate sea crujiente, pero firme al mismo tiempo o que no gotee cuando lo muerdo. Ese tipo de exigencias son escuchadas y anotadas minuciosamente por el equipo de 12 personas encargado de diseñar el último lanzamiento de Unilever en la Argentina, el helado Magnum de dulce de leche. Para poner a punto el nuevo gusto de helado en palito, la filial de la firma angloholandesa se tomó un año de estudios y le dio a probar el helado a 1.500 personas, 300 de ellas en Uruguay. Tardamos más tiempo del previsto porque en acá en la Argentina y en Uruguay la gente tiene un paladar acostumbrado al dulce de leche; entonces probaban el helado y les gustaba, pero decían que no se parecía al dulce que ellos comían desde chicos, recuerda Hipólito de la Cruz, director de la división de Helados de la filial local de Unilever. Contratar voluntarios para que muerdan decenas de helados, se laven el pelo con champú o laven su ropa con un nuevo producto es una práctica usual en la industria de productos de consumo masivo. Las impresiones de los grupos de prueba serán luego decisivas en el sabor, color, packaging y hasta el precio que tendrán tales artículos cuando debuten en el mercado. Hacemos análisis cualitativos con grupos reducidos de consumidores -unos ocho a diez-, que prueban el producto y dan sus impresiones; luego, elegimos el prototipo final y se lo damos a probar a un grupo más amplio, que ronda las 200 personas, aclara Solange Ricoy, gerente de la marca Skip. Nada garantiza, sin embargo, que el método del ensayo y error no pueda fallar; a Coca-Cola, por ejemplo, le hizo perder millones en 1985, cuando quiso renovar la fórmula centenaria de su gaseosa y luego de costosas campañas de testeo previo, lanzó su sabor Coke New. La renovación no sólo resultó un fiasco de ventas, sino que le generó una corriente adversa de opinión entre los fanáticos de la bebida en Estados Unidos. Tras bastidores domésticas, regionales o globales, las compañías no pueden negarse a un estudio de mercado antes de lanzarse al ruedo con una novedad. Ahí entran a pesar detalles como las características de los consumidores de cada país, su poder adquisitivo y su tipo racial, entre cientos de variables. El caso del jabón en polvo es paradigmático: es un producto universal, pero que requiere adaptaciones en cada mercado. Se trata de un negocio de alta rentabilidad, donde cada punto porcentual que las compañías ganan o pierden en el mercado representa US$ 10 millones. Los competidores históricos a nivel mundial -Unilever y Procter & Gamble- de la batalla del jabón cuidan mucho sus pasos antes de cualquier lanzamiento, porque saben que su rival estará pisándole los talones. La división de mercados da una idea de cuan virulenta es la contienda: Unilever manda en Brasil y la Argentina, y Procter en Venezuela y México; pero ambas quieren ser líderes en los mercados de la otra. Por estos pagos, 75 de cada 100 empaques de jabón en polvo que se venden salen de la fábrica de Unilever. Sin embargo, y para picar en punta, la filial de la firma europea decidió lanzar en febrero sus tabletas para lavado en el mercado argentino. Estas sustituyen al jabón en polvo y al suavizante, y evitan tener que medir las cantidades de jabón que hay que usar con cada lavado. Antes del debut local de las tabletas, un equipo de 20 personas recorrió los mismos pasos de prueba que los que se siguieron con los helados. Esta vez las consumidoras también ayudaron a diseñar la variante específica para el país: tabletas blancas con puntitos azules (porque son colores que dan sensación de pulcritud) y empaques de 24 unidades. En la Argentina se consume más jabón que en Brasil, pero menos que en Europa. Ese tipo de detalles nos dan la pauta previa al lanzamiento. Acá existen 4,5 millones de lavarropas, es decir, que cada dos familias argentinas tienen uno. Por eso lo que le importa a las mujeres que lavan es que el detergente sea efectivo, pero que no dañe la ropa; en Brasil, en cambio, las mujeres prefieren que el jabón de lavar sea muy efectivo, porque aún gran parte de la población no tiene lavarropas y lavan a mano, compara Ricoy. Con relación a los jabones existen además dos grandes dilemas. El primero es cómo crear un concepto de venta que sea efectivo e innovador, cuando ya todo parece estar inventado. El segundo son las filtraciones de información; cómo hacer para que la competencia no sepa cuánto se gasta en cada movida de marketing o cuáles son los nuevos productos que están por aparecer. El espionaje -admiten en voz baja los gerentes de Producto de Unilever- es inevitable: tanto los distribuidores como los vendedores minoristas están al tanto de los lanzamientos inminentes, y no tienen firmado ningún compromiso de confidencialidad.